viernes, 23 de marzo de 2012

CAVERI en Summa+120


Salió publicado en el último número de la revista Summa+ 120, un artículo homenaje a Claudio Caveri escrito por Alejandro Vaca Bononato, los invitamos a leerlo y lo compartimos:

CLAUDIO CAVERI 1928-2011

El pasado 19 de septiembre Claudio Caveri, nacido en Buenos Aires en 1928, partió sereno de este mundo rodeado por el afecto familiar en su casa en Moreno.
Graduado en la FAU UBA en 1950, su padre arquitecto –a quien acompañaba a las obras siendo un niño- y Damián Bayón fueron sus verdaderos maestros. En 1949 funda la revista Hacer y el Taller Pedro de Monterau, contracaras de OAM (Organización de Arquitectura Moderna). Profesor de Composición en la FAU (1956), renuncia al cargo por diferencias con la gestión. Construye en 1955 la primer Casa Blanca, para el periodista Urtizberea en San Isidro y en 1958, junto a Eduardo Ellis, la Iglesia de Fátima en Martínez. En el mismo año, luego de un viaje a Europa, funda La Comunidad Tierra en Moreno, junto a su compañera Delia Puiggari. En la cooperativa trabaja como albañil y carpintero diseñando y construyendo los muebles Casas Blancas.
En 1965 construye la Iglesia Santa María en Moreno y la Casa de ejercicios espirituales El Jacaranda, en Santa Fe. También publica su primer libro El hombre a través de la arquitectura, que será el inicio de una prolífica serie que culmina con Y América ¿Qué? (2006), que tuve el honor de editar.
En 2001 con su hijo Esteban y Alejandro Faillace realiza su última obra en la localidad de Maschwitz: una casa de retiros espirituales para el padre Moreno, el mismo comitente de Fátima. En el 2002 construye en el mismo predio la capilla Virgen de Fátima. [1]

Esta breve reseña biográfica dice poco de los temas medulares de su pensamiento. Por un lado esta el problema del sentido. Caveri entendía a “esa construcción” que es la arquitectura occidental, cruzada por el gran tema del sentido. Sentido que hace en una segunda instancia a un pensar. El tema sería pensar la arquitectura desde está visión crítica de la modernidad, y sobre todo de la modernidad del Sujeto Fuerte Europeo, como diría él mismo. Un segundo tema es cómo, desde esta crítica al pensamiento europeo, es posible crear cultura para no ser simples consumidores de envases predeterminados. Desde este lugar del mundo, América -y particularmente América del Sur-, crear cultura.
Y aquí la hipótesis es, como bien lo pregunta en su último libro: ¿y América qué? Las respuestas son múltiples, pues en América el purismo homologante, binario y reduccionista de la modernidad europea ha fracasado, y por lo tanto América es el lugar del balance, o para decirlo en las palabras de Rodolfo Kusch ─pensador que Caveri citaba─ “América es el lugar del mestizaje”, o como lo dijo en una de sus últimas conferencias en la FADU (2007) “América es el lugar del pliegue”.
No el re-pliegue que como re-flexíón construye este sujeto moderno, ni el des-pliegue homologante y objetivador que materializa en sus objetos de consumo, sino, sólo la simple flexión de los cuerpos. Y esto deviene en una ética. Su obra escrita y construida es expresión de ello. Me atrevería a decir que la ética del sentido fue el tema medular de su obra. Si de lo que se trata es pensar un sentido propio, que arraigue en estas tierras, y si esta tierra es una tierra mestiza, donde la exquisita modernidad de un Williams, terminara siendo expresión de una utopía desterritorializada y des-arraigada, él se atrevió a reformular —luego de su primera casa miesiana construida en Beccar— todo un lenguaje, todo un modo de hacer y entender la arquitectura. Esto habla de su enorme honestidad intelectual y artística, sólo posible en un verdadero Maestro.
Recuerdo una anécdota: Una vez hablando con él sobre la Iglesia de Fátima, obra consagratoria, me dijo “Fátima tiene un defecto, si le agregas algo la matas, tiene algo del purismo, del ascetismo de clase media-alta y religiosa, en cambio a la capilla de acá (y se refería a la capilla María Madre en Moreno) le pones lo que quieras y ni se inmuta(…)”
Y esto es una ética. Ética de la diferencia, ética desde el rostro del otro, como decía citando a Levinas: “Ética que entiende que todo es relación, no objetivación”. Y cuando hablaba del espacio en su arquitectura, lo hacía en estos términos: “El espacio Cosa, que en la casa Moore (1960), hizo bajar las relaciones de los techos de las catedrales góticas a la tierra… y por lo tanto el espacio te aplasta, te lleva, te libera, te comprime, como lo son las verdaderas relaciones humanas. No todo Es transparente, no todo Es tan lineal, no todo Es tan claro”…
Y esta ética devino en una profunda y lúcida compresión final de nuestra realidad. Caveri dijo citándo a Deleuze, “Ha sido necesario que la razón humana se derrumbe”… y ello implica por otra parte y como contrapartida un arraigo en el Misterio”.
En el Misterio como Misterio, no como Razón, en el Misterio de la Vida o un re-ligue con la realidad. De ahí su visión del cristianismo no como dogma, sino como devenir encarnado. Un estar en el mundo y con los otros en relación. El sentido, el pensar, la creación de cultura genuina y arraigada, una ética y de allí una estética, una visión del misterio de la vida y de las relaciones humanas, o una religazón con nuestra realidad, son todos temas que no forman parte de nuestra agenda disciplinar.
Como contrapartida, estamos más preocupados y ocupados en el mercado, las nuevas tecnologías, lo sustentable, las redes de información y otros etcéteras que hacen de nuestra existencia, una existencia esquizofrénica (binaria), o como diría otra vez Caveri “una existencia homologada, objetivada, por un pensamiento disyuntor, reduccionista y abstracto que No encarna desde la realidad, y por lo tanto no Vemos la realidad… “
O como finalmente citaba Caveri a León Felipe:
“Este es el reino, amigos de la interrogación y del lagarto.
¿Quién sostiene la verdad redentora entre las manos?
¿Quién, el sacerdote, el obispo o el sabio?
¿Dónde está Dios? ¿Está Dios en el cáliz o en el tubo de ensayo?
¿Dónde está Dios?
¿Está en el vino puro y en las harinas pálidas del ario?
O está aquí, aquí en las fronteras pendulares
del mestizo,
del poeta,
del agónico.”

Gracias Maestro!


Notas:
[1] Ver Summa+ 63, Una obra en espiral. Reportaje a Claudio Caveri, 2004.
Foto de Claudio Caveri en la Comunidad Tierra por Florencia Vetcher, 2004.

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