domingo, 9 de agosto de 2009

Walden 7











Tanto La Unité de Habitación de Le Corbusier en Marsella, como Walden 7, de Ricardo Bofill, son dos grandes monumentos formales a la utopía.
El primero de ellos supuso una respuesta higienista a los males derivados de las opresivas condiciones de vida de las ciudades tras la transformación operada por éstas a partir de la Revolución Industrial. Para ello Le Corbusier proponía núcleos vecinales totales, compuestos por una agregación de bloques líneales dispuestos en un amplio suelo verde, a fin de proporcionar vistas y asoleamiento a todos los usuarios...
Walden 7 de Bofill, construído en Barcelona, enfrentando La Fabrica (el estudio del arquitecto) entre los años 1970, 1975, se constituye en una réplica ambiental, a la falta de identidad de las desoladas periférias, réplica que rechaza el modelo de Le Corbusier en un punto.
Rechaza el bloque lineal como modelo, propugnando un asentamiento vertical, en la cual los contactos domésticos y la variedad se funden en la escala "cívica" del conjunto.
El nombre Walden 7, está extrapolado de la novela de Skinner, Walden 2, y propone al individuo la libre elección de aceptar o rechazar la vida en comunidad.
Walden 7 se constituyó en un modelo de alta densidad de ocupación del suelo, sin ser estrictamente una torre.
Su valor iconográfico radica justamente allí.
Es pòr un lado una crítica a la torpe y anodina construcción masiva de viviendas y propone para ello un nuevo modelo, que asume el rol de monumento urbano.
En tal sentido se emparenta más con propuestas como los Crescents de Bath de John Wood, construídos en el siglo XVIII, que con las propuestas higiniestas de Le Corbusier.
Walden 7 es un antecedente a los proyectos que posteriormente El Taller de Arquitectura de Bofill, y ya con su estilo neoclásico asumido, proyectará en su postmoderno Palacio de Abraxas en las periferias de Páris.
Allí el modelo será Boullée, Ledoux y Lequeu con sus ordenes clásicos monumentales.
Un pensamiento final posible sería ¿dónde ha quedado la real necesidad de escala doméstica que un proyecto de 400 viviendas debe necesariamente dar respuesta?
Sin embargo la arquitectura sigue necesitando de las visiones utópicas como las que nos proponen Bofill y su proyecto del Walden 7...

martes, 4 de agosto de 2009

Ricardo Bofill






Fundado por el arquitecto catalán en el año 1960, su estudio se ubica en un exótico lugar de Barcelona. ¿Qué arquitecto no desearía vivir en una ruina romana? Bofill encuentra en el año 1974 una vieja cementera abandonada y decide allí ubicar su estudio. Más allá de lo exagerado del tamaño, los costos y ostentación, no deja de ser una interesantísima operación artístico arquitectónica.

Y por sobre todo una pos-moderna operación programática. Cómo a una forma dada se la modifica y adecua para alojar un programa ajeno a su origen. Una maquina funcional como una fábrica se transforma en un estudio de arquitectura. ¿Como era esa máxima modernista de que la forma sigue a la función? con este ya añejo ejemplo, vemos con claridad una vez más, que no existe una sola forma de ver y hacer las cosas.

Demoliendo partes, modificando el estilo o lenguaje dado y agregando el nuevo y personal estilo, Bofill armó una nueva composición citando la arquitectura del iluminismo y la clásica ansia de búsqueda arqueológica que todo arquitecto lleva en la raíz de su título.

Para leer más:

http://www.ricardobofill.es/es/7341/Arquitectura/Ricardo-Bofill-Taller-Arquitectura.htm

Entrega TFC UB 1º C 2009




























De nuestra reciente entrega en la FAU UB, mostramos una selección de algunos de los excelentes trabajos que obtuvimos en el fuerte y el muelle de la isla Martín García.
Alumnos TFC FAU UB: Helena García Martín, Ana Nuñez, Florencia Berberian, Julia Di Sarli, Laura Visconti, Natalia Cinquemani, Lucas Kohen, Nicolás Kosacoff, Clara Carluccio, Francisco Provedo, Florencia San Pietro, María Lucila Bolatti Cristofaro, Fernando Gonzalez Oliva, Sarah Oris de Roa.

sábado, 1 de agosto de 2009

Louis Kahn-Mikveh













Louis Kahn proyecta esta sinagoga en su ciudad de adopción, Filadelfia, entre los años 1961 y 1972. En ese largo tiempo el trabajo pasó por sucesivas etapas y cambios.

Finalmente la obra no se construyo.

Su hija Sue Ann, en alguna oportunidad remarcó que el mayor disgusto profesional que sufrió su padre, fue no haber podido llevar adelante esta obra.

Era la primer oportunidad de Kahn de construir un espacio religioso, dedicado al judaismo (su religión) en su ciudad, aunque ya contaba con más de 60 años de edad.

Es tal vez este el diseño más complejo y rico que haya afrontado, y seguramente una de las obras maestras de la arquitectura del siglo XX sin construir.

Hay muchas formas de abordar este notable proyecto. Desde su reformulación del ritual y su relación con la tradición mística judía, la repetida idea de Kahn de "rodear a los edificios de ruinas", las sutiles citas a la historia de la arquitectura, sobre todo los castillos en Escocia y otras construcciones medievales como la catedral de Santa Cecilia en Albi, o la forma magistral que el arquitecto tenía para manipular la luz e inventar una nueva tipología de aventanamientos: "las torres de luz", o el rol que esta obra tuvo en definitiva en toda la producción posterior del arquitecto.

Mucho de lo aquí proyectado será efectivamente construido en el Parlamento en Dacca, en donde por vez primera construirá un espacio religioso, en este caso una mezquita. Las ironías del destino hicieron que tampoco pudiese llevar a cabo otro proyecto para una sinagoga, en este caso la de Hurva, en Jerusalem.