viernes, 27 de febrero de 2009

"Togo" Díaz








El mes pasado falleció José Ignacio "Togo" Díaz, arquitecto cordobés.
Egresado de la Universidad Nacional de Córdoba, fue profesor también allí.
Pero por sobre todas las cosas, y más allá de "un perfil bajo" que cultivó a lo largo de toda su vida casí con obsesión, "el Togo" Díaz fue un grande de la arquitectura Argentina.
En algún reportaje, hace unos años, decía: "Hay una suerte de fracaso del arquitecto, que a veces piensa más en las tapas de las revistas, que en el cliente y en la arquitectura".
Toda una definición ética sobre la profesión.
Trató todos los temas a los que dedicó con ahinco su estudio y sobre todo una esmerada construcción, con el sello distintivo del ladrillo.
En tal sentido su obra entronca con la gran tradición ladrillera de América latina junto a arquitectos como Rogelio Salmona, Ernesto Katzenstein o Eladio Dieste. Y al igual que estos, su obra es deudora de la tradición de algunos arquitectos modernos que trabajaron e investigaron en ese sentido.
Tal el caso de Alvar Aalto en Finlandia o Louis Kahn en la India.
"El Togo" Díaz, abordó como dijimos, todos los temas, pero su favorito era sin lugar a dudas el de la vivienda unifamiliar.
Y diseñó muchas casas, como esta que mostramos en la ciudad de Córdoba.
Al respecto decía: "No me gusta pensar en la obra hasta que no veo el sitio. Me preocupa la vista, la casa que hay al lado y los materiales del lugar. Me gusta la madera, el ladrillo la piedra. No soy de usar materiales suntuosos. Por ejemplo, la teja colonial ya no está de moda. Pero yo la voy a usar en una casa que estoy haciendo, porque me parece que es muy buena y que se la dejó sólo de lado por la moda"...
"El Togo Díaz" estuvo lejos de las modas, de las encuestas de popularidad, etc.
Fue sin embargo un gran arquitecto argentino...

Imágenes: Casa Zorzi, Clemenceau esq. Anatole France, Barrio Rogelio Martínez, Córdoba, 1977.

miércoles, 25 de febrero de 2009

Basurama

Basurama es un colectivo dedicado a la investigación y a la gestión cultural desde 2001 que ha centrado su área de estudio y actuación en los procesos productivos, la generación de desechos que éstos implican y las posibilidades creativas que suscita esta coyuntura contemporánea. Nacido en la Escuela de Arquitectura de Madrid ha ido evolucionando y adoptando nuevas formas desde sus orígenes. Pretende estudiar fenómenos inherentes a la producción masiva de basura real y virtual en la sociedad de consumo aportando nuevas visiones que actúen como generadores de pensamiento y actitud. Detecta resquicios dentro de estos procesos de generación y consumo que no sólo plantean interrogantes sobre nuestra forma de explotar los recursos, sino también sobre nuestra forma de pensar, de trabajar, de percibir la realidad.


RUS es Residuos Urbanos Sólidos, su ultimo proyecto en implementación por latinoamerica, pronto estarán en Buenos Aires. Para ver mas en: http://www.basurama.org/ y si te interesa podes participar.

martes, 24 de febrero de 2009

domingo, 22 de febrero de 2009

Taller AVB sacando fotos a Martín García











Taller AVB viajando a Martín García.


Viajamos nuevamente a la isla Martín García, en este caso los docentes del taller, con el objetivo de elegir y constatar "in situ" las localizaciones del trabajo a realizar en el presente año académico 2009.
El equipo quedó muy entusiasmado con las situaciones y temas elegidos!
Adelantamos una foto de la reunión de cátedra "fluvial" en medio del Río de la Plata, sobre la nave Hércules de Cacciola.
Pronto más novedades...

imagen: foto reunión fluvial AVB, por Santiago Fallon.

viernes, 20 de febrero de 2009

El futurismo











En un día como hoy, 20 de febrero, pero hace exactamente cien años (1909) se publicaba sorpresivamente en el popular diario parisino, Le Figaro, el manifiesto Le futurisme (El Futurismo).
El mismo fue escrito por el poeta italiano Filippo Tomasso Marinetti, quien fue cabeza indiscutible del primer movimiento de vanguardia nacido en Italia.
Marinetti proclama un nuevo estado y una nueva concepción del mundo en once puntos:

1. "Queremos cantar el amor al peligro, el hábito de la energía, la temeridad..."
4. "Declaramos que el esplendor del mundo se ha enriquecido con una nueva belleza: la belleza de la velocidad..."
7. "Ya no hay más belleza que en la lucha ni obras maestras que no tengan un carácter agresivo..."
9. "Queremos glorificar la guerra -única higiene del mundo-..." (1)

Como se ve, ideas muy radicales inspiraban al grupo de Marinetti, que incluso tenián la "rara costumbre" de brindar con nafta en sus reuniones artístico-políticas...
Pero más allá de estas anécdotas, y por estas ideas, casi todos sus miembros fueron víctimas de aquello que propiciaban (fueron con entusiasmo a pelear en la Primer Guerra Mundial en 1914 y casí todos murierón allí).
Es por ello que las obras de los futuristas, que se implicaron con todas la ramas del arte, incluyendo el diseño y la arquitectura, fueron escasas pero de una enorme influencia para la posteridad.
Las imágenes de Antonio Sant Elia, el arquitecto del grupo, para sus ciudades futuristas, hiperdensificadas y atravesadas por la velocidad de automóviles en autopistas en varios niveles, fueron proféticas.
Desde Le Corbusier en su proyecto del 29 para una Ciudad de tres millones de habitantes, hasta las propuestas actuales de OMA y su arquitectura metropolitana, que promueven la alta densidad, todas ellas son herederas de estas potentes imágenes.
Incluso un arquitecto como Frank Gehry en el Museo Guggemheim de Bilbao, reconoce cuanto le debe a la inspiración de su forma a las esculturas en bronce del futurista Boccioni. Mostramos una en éste posteo en la imagen 8.
Los futuristas glorificaron la guerra, la velocidad, el cambio permanente, y la destrucción del culto al pasado.
Difundieron sus ideas a través de diarios y panfletos como La Voce, Lacerba e Italia futurista, todas con sede en Florencia.
Marinetti organizó conferencias en Francia e Italia, y también estuvo en la Argentina en el año 26, en una reunión del grupo Martinfierrista (los congregados alrededor de la Revista Martín Fierro).
En Amigos del Arte, entonces la más prestigiosa institución cultural de Buenos Aires, y con motivo de este viaje de Marinetti, se inaugura el 17 de junio (1926) y por tres días una Exposición en su homenaje, en donde participan entre otros, artistas como Xul Solar, Pettoruti y los arquitectos Prebisch y Vautier.
Allí el poeta italiano dicta diariamente sus conferencias durante tres días sobre "el arte de vanguardia..."

Imágenes:
1. Manifiesto fundacional de futurismo, Le Figaro, 20 de febrero de 1909.
2. Foto los futuristas en 1912, de izquierda a derecha: Luigi Russolo, Carlo Carrá, F.T. Marinetti, Umberto Boccioni, Gino Severini.
3. Virgilio Marchi, Dibujo de proyecto arquitectónico, 1919/20.
4. Antonio Sant Elia, Dibujo de la ciudad nueva, 1913.
5. Filippo Tomasso Marinetti, Irredentismo, palabras en libertad, dibujo sobre papel, 1914.
6. Giacomo Balla, Proyecto de un cuarto infantil, 1914.
7. Umberto Boccioni, La ciudad que se alza, óleo s/tela, 1910/11.
8. Umberto Boccioni, Formas únicas de la continuidad del espacio, bronce, 1913.
9. Antonio Sant Elia, Central eléctrica, tinta china sobre papel, 1914.
10. Virgilio Marchi, Diseño para un edificio, tinta sobre papel, 1919.

Texto:
1. Futurismo, manifiestos y textos, Grupo editor Montressor, Buenos Aires, 2003.

sábado, 14 de febrero de 2009

Casa Storer









En el posteo anterior nombramos el antecedente más noble que tuvo la casa Tonkens, se trata de esta casa que hoy mostramos para John Storer, proyectada por Wright en 1923, en una colina cercana a Hollywood, Los Ángeles, California.
Por primera vez usa allí el bloque de hormigón. Material que por aquellos años era absolutamente inapropiado para una vivienda de este tipo y tamaño.
Y Wright se preguntaba:
"¿Por qué no el bloque de hormigón?, es el material más feo y barato que uno pueda pensar para el mundo de la construcción.
Tiene muy mala prensa, como simple "imitación de la piedra".
¿Pero qué se puede hacer con el despreciable bloque?
Tal vez la respuesta esté en su capacidad de colado introduciendo hierro y concreto en el interior. Se evitarían así las clásicas juntas de una pared de ladrillos, que además de costosas en cuanto a mano de obra, requieren de mucha atención en su construcción.
¿Por qué no será el bloque el nuevo material para esta fase de la arquitectura moderna?
El bloque podrá ser permanente, noble, bello, incluso también económico.
Toda la imaginación que se necesita para este medio, es pensar como introducir el hierro en su masa como elemento resistente, constituyéndose luego de colado, en una masa inerte y compacta.
Y el hormigón como sabemos es un material plástico, susceptible de captar nuestra imaginación y nuestros sueños y así puede levantarse como una especie de árbol en sí mismo, incorporando sus texturas, como la de las cortezas, entre otros árboles, en su propia tierra natal"...(1)

Esto tan poético lo escribió Wright en 1914.

Como anécdota bizarra, esta casa fue no hace mucho, el escenario elegido por un "famosísimo" cantante puertorriqueño, para ambientar uno de sus video clips de amplia difusión en los canales de música por cable...

(1) Texto de Wright: "In the cause of architecture: second paper", 1914. Reimpreso en "Collected Writings", vol 1, pág. 127, traducción de Alejandro Vaca Bononato.

miércoles, 11 de febrero de 2009

Casa Tonkens











A partir del año 1923 Frank Lloyd Wright, comenzó a centralizar su atención en el bloque de hormigón.
Un ejemplo fantástico es la casa que proyectó y construyó en California para John Storer en ese mismo año.
Pero el uso tradicional del bloque como si fuera una pared común de ladrillo, a Wright le parecía absurdo. ¿Por qué no incorporar la luz? ¿por qué no aprovechar mejor las cualidades del colado de "esta piedra moderna"?
Comenzó a aplicar nuevas ideas en sus proyectos de las Usonian Automatic.
Pero recién al final de su vida y en una escala mayor a la casa usoniana, comenzó a experimentar con esta idea. Y esta casa que hoy mostramos del año 1954, en Cincinnati, Ohio, es un ejemplo superlativo de la misma.
El bloque aquí es usado con todas las cualidades que el colado de hormigon permite, aloja vidrio en su interior, además de tener una serie de buñas y ornamentos, que transforman al mismo en una pequeña joya.
En tal caso para Wright, "el ornamento no era delito" y la casa produce un efecto mágico tanto de día como de noche, en relación a la entrada de luz.
La obra fue diseñada por Wright hasta en sus más mínimos detalles, al punto tal que cuando el Sr. Tonkens se mudó a la misma, no hizo absolutamente nada, ni siquiera puso un mueble...
Tal era la fidelidad hacia "su arquitecto" que hasta el día del casamiento de su hija, consultó al mismo como debía disponer las carpas en el jardín...

Para más información ver: http://www.franklloydwright.org/

Fotografías de planos de la Frank Lloyd Wright Foundation por Arq. Alejandro Vaca Bononato

domingo, 8 de febrero de 2009

El grito desolado


Muchas veces hemos hablado en el taller, del mito de Dédalo, primer arquitecto, constructor del famoso laberinto del rey Minos en Creta.
Mito de creación, recomendamos especialmente la lectura de este excelente artículo del Dr. Guillermo Jaim Etcheverry, quien nos ha autorizado gentilmente su reproducción.
Originalmente publicado en La Nación Revista en el día de hoy, dice así:


"Prisionero del rey Minos en la isla de Creta, Dédalo -el constructor del laberinto- se propone escapar junto con su hijo Icaro. Con el fin de huir por el aire, construye alas para volar, con plumas adheridas entre sí con cera. Advierte a Icaro que no debe acercarse al sol pues el calor derretirá la cera, deshaciendo así las alas. El joven, entusiasmado por la sensación singular de volar, de elevarse cada vez más, se acerca tan peligrosamente al sol que, tal como le había advertido su padre, las alas se desintegran e Icaro se precipita al mar.

Un cuadro de Pieter Brueghel el Viejo, pintado alrededor de 1560 y que se conserva en el Museo de Bellas Artes de Bruselas, refleja el momento preciso de esa caída. En el ángulo inferior del cuadro se observan las piernas de Icaro, aún en la superficie, mientras que el resto de su cuerpo ya ha desaparecido bajo el agua. Salvo ese detalle que alude a la tragedia, a ese suceso extraordinario, el conjunto de la escena refleja el acontecer normal de la vida. En primer plano, un labriego sigue concentrado en arar la tierra, un pescador continúa con sus tareas, un ornado barco navega con sus velas desplegadas y, al fondo, muy a lo lejos, se avista un caserío iluminado por un sol cegador, el mismo responsable de la tragedia. Su único signo son, pues, esas pequeñas piernas de Icaro en el instante preciso en que están desapareciendo para siempre.

El gran poeta angloestadounidense W. H. Auden (1907-1973), al contemplar ese cuadro escribió, alrededor de 1938, antes de emigrar a los EE.UU., uno de sus poemas más conocidos, que tituló, precisamente, Museé des Beaux Arts . Concluye así (en la traducción de Manuel Sáenz):

"El Icaro de Brueghel, por ejemplo: todo se aleja/ pausadamente del desastre; el labriego con su arado/ pudo oír el chapuzón, el grito desolado, / pero para él no era importante; el sol brillaba/ sobre unas piernas blancas que se hundían/ en agua verde, y desde el costoso barco delicado veían/ lo prodigioso: un chico del cielo defenestrado;/ pero el barco seguía su rumbo y con calma navegaba".

Como lo señalan los amargos versos de Auden, la bella pintura plantea el llamativo contraste entre un hecho casi sobrenatural -la caída desde el cielo de un niño volador- y la rutinaria normalidad con la que prosigue la vida en el mundo que es testigo de ese hecho extraordinario. Nadie de entre quienes asisten a la escena parece conmoverse por eso inaudito que está sucediendo a su alrededor.

¿Serán cuadro y poema una acertada descripción del mundo? ¿Estaremos actuando, hoy como entonces, con una indiferencia similar a la del campesino ante el naufragio de las expectativas y los proyectos -las vidas- de muchos de nuestros semejantes? ¿Al igual que los tripulantes de ese barco -quienes sin prestar atención alguna a la tragedia de Icaro prosiguen hacia su destino-, nosotros tampoco reaccionaremos ante los evidentes signos del drama humano que no nos sería difícil advertir a cada paso?

Sin duda, en este tiempo convivimos con muchos Icaros. Quienes tienen éxito concitan atención y son recompensados. Pero quienes quedan en el camino, quienes -como Icaro- se precipitan al mar envueltos sólo en un grito de horror, lo hacen ante nuestra indiferencia. Como los personajes del cuadro, refugiados en el individualismo más crudo, no pocas veces continuamos nuestras vidas, indiferentes a los dramas humanos que se desarrollan en torno a nosotros. Tal vez deberíamos, al menos, prestar alguna atención a aquellos que fracasan en la tarea de vivir, de un modo llamativo por su desafiante osadía como Icaro o en silencio, por falta de posibilidades, como lo hace la mayoría. Caen a nuestro lado, pero no los miramos; ni siquiera oímos su grito desolado, como los personajes de la obra maestra que Brueghel pintó hace casi cinco siglos".

Guillermo Jaim Etcheverry es educador y ensayista, Doctor en medicina por la Universidad de Buenos Aires, Diploma de Honor UBA, fue Decano de la Facultad de Medicina de la UBA entre 1986 y 1990, fue Rector de la UBA entre 2002 y 2006.
Es autor del libro La tragedia educativa, editorial Fondo de Cultura Económica, publicado en 1999, que recibió el premio al mejor libro de educación del año por las X Jornadas Internacionales de Educación.
Imagen: Pieter Brueghel (el Viejo), La caída de Icaro, circa 1560.

jueves, 5 de febrero de 2009

Pequeña obra, gran arquitectura...










Los arquitectos José María Sáez y David Barragán son los autores de la casa Pentimento, ubicada en La Morita, Quito, Ecuador.
Construida entre los años 2005 y 2006, es una obra multipremiada, pues recibió el Premio Nacional al diseño arquitectónico en la XV Bienal de Quito, y el Primer Premio a la mejor obra Joven de la Bienal de Arquitectura en Lisboa.
Pero más allá de los premios la misma tiene por virtud su sistema constructivo, que consiste en una pieza prefabricada de hormigón que puede situarse en el montaje en cuatro posiciones, resolviendo estructura, cerramiento, mobiliario, escaleras y una fachada jardín que es el origen del proyecto.
Su lógica a diferencia de otras obras que estuvimos analizando en anteriores posteos, no responde a "la madera del bosque", por el contrario aquí la lógica es la de la "antigua piedra" y su clásico apilamiento.
La diferencia radica en que esta piedra "el hormigón" es aprovechado, por su cualidad de "colado" es decir, puede ahuecarse y alojar vacío en su interior.
Es lo que ocurre en esta notable obra que nos recuerda los ensayos que en el mismo sentido realizó Frank Lloyd Wright al final de su vida.
Un ejemplo es la última imagen del presente posteo, la casa Tonkens de 1954, obra maestra un tanto desconocida del Maestro de Taliesin, cuya lógica se basa en una pieza prefabricada de hormigón, que utiliza también el apilamiento para su composición.
Obra que recomendamos para ver y estudiar.

Para más información: http://www.arqsaez.com